¿Por qué unos tienen éxito y otros no?

Aunque la pregunta parece obvia, simple o tonta, es una pregunta de mucha importancia en lo que tiene que ver con el propósito principal de la vida que es… la supervivencia.

Podría invertirse la pregunta y decir: ¿Por qué unos fracasan y otros no?, pero el fracaso es solo un estado emocional que, por ideas fijas, conceptos sobre la pobreza aprendidos desde el hogar, de generación en generación; experiencias de pérdidas, negocios fallidos, ocupaciones equivocadas, el fracaso de otros, sean familiares, amigos o conocidos; incluso, desconocidos; se han enquistado en la mente y se manifiestan en la vida del hombre como una justificación que enmascara el no saber cómo ir por el camino de la prosperidad y el éxito.

Definitivamente para alcanzar el éxito hay que tener pensamientos de prosperidad y riqueza, no se puede ser económicamente independiente si día a día pensamos que el dinero es difícil de conseguir y que además no alcanza para nada… o, que escasamente alcanza para vivir, por una parte y por la otra, frecuentamos constantemente personas fracasadas, disertamos con ellas y terminamos creyendo en sus estados, como estados frutos de una realidad aparente que se termina aceptando como hechos lógicos que reflejan el estado “real” de las cosas.

 El éxito se apalanca directamente en el conocimiento y más aún en el conocimiento específico. No me refiero con esto a saberes educativos o académicos. Quiero decir con esto que las personas deben prepararse en una actividad, profesión u oficio específico, lo cual va desde labores domésticas, oficios de la manufactura o la construcción y manualidades, hasta el ejercicio de una actividad profesional. Hay que aprender, prepararse, entrenarse en algo concreto. Cuando sabes hacer algo en concreto y lo ofreces, siempre hay alguien que desea comprar tus servicios o, si se observan las publicaciones o avisos que ponen en los locales, que publican en los grupos de internet, en las emisoras de radio, etc. Vemos que siempre están solicitando alguien que sepa hacer algo puntual (muchas cosas) y si encaja en lo que sabes hacer y lo haces bien, allí hay una oportunidad.

Irás entonces avanzando y creciendo en tu labor de acuerdo con tus propias habilidades y seguramente serás exitoso. Pero, si no aprendes algo de manera concreta, eficiente y responsaba, que puedas ofrecer, pasarás a engrosar el grupo de los rebuscadores que “se le miden a lo que sea”, con grandes sacrificios en tiempos, horarios y obligaciones que te van a mantener entre las personas peor pagadas, presionadas y sometidas, que viven incluso por debajo de los niveles de pobreza y con muchas dificultades.

El camino del éxito está estrechamente ligado a lo que sepas hacer, que lo hagas bien y con excelencia si es posible y entonces podrás ser tú quien pongas el precio a tus horas o, por lo menos, obtener mejores ingresos que podrán darte una mejor calidad de vida, para ti y tu familia.  Así que, observa las necesidades de otros, capacítate, aprende y aplica tus conocimientos… te pagarán por esos conocimientos y tu vida cambiará.

Autor: Armando Chavarro

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