Hablemos de dinero # 7 – La reestructuración financiera: El 70/30

Por: Armando Chavarro – Coache de Vida y Negocios
Esta es la clave de todo el proceso. Cuando decides «pagarte a ti mismo primero» y apartas ese 20% o 30% en el mismo instante en que recibes tu nómina, estás creando algo llamado «presión financiera positiva».
Hablábamos en el artículo anterior «Hablemos de dinero» de la formula 80-20 donde el 80% de tus ingresos mensuales los dedicas a los gastos necesarios e indispensables para la vida diaria y, el 20% restante para ahorro y proyección de crecimiento económico en tu futuro próximo, entendiendo que, por cada 5 meses de trabajo, tendrías un mes completo de ingreso como ahorro, por cada 25 meses habrás tendrás un fondo de protección de 5 meses completos de ingresos y así sucesivamente.
Ahora te propongo dividir los ingresos de una forma estrictamente disciplinada usando el concepto de «Págate a ti mismo primero». En este modelo, el dinero se divide antes de pagar cualquier cuenta así:
- 70% para vivir: Cubre tus gastos básicos obligatorios.
- 10% para ahorros: Fondo de emergencia líquido, seguro y de crecimiento personal.
- 10% para practicar la caridad: Esto estimula a mantener una mentalidad de abundancia.
- 10% para inversiones: Capital de riesgo para comprar activos y desarrollar negocios.
Imagina que a partir de tu próximo pago decides distribuir tu dinero de la siguiente manera:
- El 70% para vivir con Inteligencia

Este porcentaje cubre tus gastos operativos. Al reducir el espacio para tus gastos del 80% al 70%, te estás obligando a ser mucho más consciente de hacia dónde se va tu dinero. Te invita a recortar aquellos gastos innecesarios o «gastos hormiga» que no aportan valor real a tu vida. No se trata de vivir con escasez, sino de vivir con propósito y enfoque.
- El 10% para tu Educación, Fondo de emergencia líquido, seguro y de Crecimiento Personal
La mejor inversión que puedes hacer, y la que tiene el mayor retorno de ingresos, es la que haces en ti mismo. Este 10% lo divides en 2 partes iguales: Una para la reserva de fondo líquido y la otra mitad debe utilizarse para comprar libros sobre negocios, asistir a seminarios de liderazgo, pagar mentorías o adquirir cursos que mejoren tus habilidades. Como empleado, tu activo más valioso es tu mente. Si la nutres, ella se encargará de llenar tus bolsillos más adelante.
- El 10% para Capital de Inversión y Negocios
Este es tu fondo de libertad. Este dinero no se toca bajo ninguna circunstancia que no sea la adquisición de activos. ¿Qué es un activo? En palabras sencillas, es algo que pone dinero en tu bolsillo de manera constante. Puedes usar este porcentaje para acumular el capital necesario para iniciar por ejemplo, un pequeño negocio digital a tiempo parcial, comprar y vender artículos con un buen margen de ganancia, comprar acciones que paguen dividendos o dar el enganche para una propiedad que puedas rentar.
- El 10% para la Abundancia y la Caridad
Muchos pasan por alto este punto, pero los líderes más exitosos del mundo coinciden en que dar es una parte fundamental de recibir. Destinar un porcentaje a ayudar a otros, a causas benéficas o a tu comunidad, te ayuda a mantener una mentalidad de abundancia. Te recuerda que el dinero es una herramienta para hacer el bien y no algo a lo que debas aferrarte compulsivamente con miedo a perderlo.
El Poder de la Presión Positiva
Sé lo que estarás pensando en este momento: «Pero mírame, apenas llego a fin de mes con el 100% de mi sueldo. ¿Cómo pretendes que viva solo con el 70% o el 80%?»
Esta es la clave de todo el proceso. Cuando decides «pagarte a ti mismo primero» y apartas ese 20% o 30% en el mismo instante en que recibes tu nómina, estás creando algo llamado «presión financiera positiva».

Ahora, si dejas el dinero para tus gastos al final, simplemente gastarás lo que tengas disponible. Pero si retiras el dinero de ahorro e inversión primero y ves que el dinero restante no te alcanza para cubrir tus lujos o tus necesidades cómodamente, tu cerebro entrará en un estado de alerta creativa.
En lugar de quejarte o deprimirte, esa presión te obligará a buscar soluciones. Te impulsará a hacerte preguntas poderosas como: ¿Qué puedo vender este fin de semana para completar mis gastos? ¿Qué habilidad tengo que pueda ofrecer como servicio independiente por las tardes? ¿Cómo puedo crear una nueva fuente de ingresos que no dependa de mi jefe?
El empleo te da seguridad y estabilidad temporal, lo cual es excelente. Pero es la presión consciente, no neurótica de querer mejorar, la que despierta al emprendedor que llevas dentro. No reduzcas tus sueños ni tus inversiones para adaptarte a tus ingresos actuales; más bien, aumenta tus ingresos para que alcancen a cubrir tus sueños.
Tu Plan de Acción para Mañana
La transición de empleado a persona económicamente independiente no ocurre de la noche a la mañana. Es un proceso de transformación de hábitos. Si quieres empezar a ver cambios reales en tu vida a partir de tu próximo cobro, te sugiero seguir estos tres pasos:
- Automatiza tu libertad: Habla con tu banco o configura tu banca en línea para que, el mismo día que recibas tu salario, si eres empleado, un 20% se transfiera automáticamente a una cuenta de ahorros separada que no uses para tus gastos diarios. Si no lo ves, no lo gastas.
- Invierte en tu mente primero: Antes de buscar en qué negocio meter tu dinero, usa tus primeros fondos del porcentaje de protección e inversión para educarte. Lee biografías de empresarios, aprende sobre ventas, marketing o finanzas básicas. El conocimiento reduce drásticamente el riesgo de perder tu dinero.
- Empieza pequeño, pero empieza ya: No necesitas miles de dólares para empezar a ser un inversor o un emprendedor. Puedes empezar vendiendo un producto digital, ofreciendo asesorías sobre lo que ya sabes hacer en tu trabajo actual o invirtiendo pequeñas cantidades en fondos de capitalización. Lo importante no es la cantidad, sino el hábito que estás construyendo.
Amigo lector, espero que esta información sea de valor para ti. No olvides estar pendiente del próximo artículo de “Hablemos de Dinero” en el cual compartiré nuevos datos.
Soy Armando Chavarro, Humanista Científico, Coach de Vida y Negocios. Capacitador y Conferencista. Si te gustaría consultar cómo puedo ayudarte al cumplimiento de tus sueños y propósitos, no dudes en comunicarte para una sesión de consultoría gratuita al E-mail: achavarrocoach@gentelider.com o vía WhatsApp: +1 813 648 0996

